Tu voz...tu agria voz la que conoce
y el viejo paréntesis...enorme
las agujas que existen en mi lengua.
Tu luz...tu tibia luz...tu luz de siempre
para volver después más delincuente
huyendo por la boca de la noche
es un ramillete de alaridos.
La noche sigue haciéndose perpetua
y es liquida memoria ya sin temas
verdad que te parezco un ángel blanco
verdad que soy tu hijo más querido
has visto mi sonrisa en los caminos
verdad que te parezco un ángel blanco
verdad que te parezco un ángel bueno
atento siempre, tu respiro oyendo,
todo el furor de tu rencor amando
en el velorio del ´´espurio eterno´´
mi afable oido estará escuchando
cuando este se derrumbe en el quebranto

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